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Contactar soporteCosto del producto, comisiones y el margen que querés ganar — la calculadora te dice a cuánto vender y cuánta ganancia neta te queda por unidad.
Completá costo y margen deseado para calcular el precio…
"Le sumo 30% al costo" es el error de pricing más común del comercio chico. El margen y las comisiones se llevan un porcentaje del precio de venta, no del costo — por eso la fórmula correcta es precio = costo total ÷ (1 − margen − comisiones). Un producto que te cuesta $8.000, con 12% de comisiones y 30% de margen deseado, no se vende a $10.400: se vende a $13.793. La diferencia entre las dos cuentas es, literalmente, tu ganancia.
En un marketplace tipo Mercado Libre la comisión por venta es el costo dominante. En tu tienda propia pagás solo la pasarela de pago (por ejemplo MercadoPago) — por eso el mismo producto puede dejarte mucho más margen en tu canal propio. Si ofrecés cuotas con débito, sumá esa comisión al cálculo. Y cuando armes ofertas para fechas fuertes, verificá el descuento con la calculadora de descuentos — el combo descuento + comisión es donde los márgenes mueren en silencio.
Si ya tenés el precio y querés saber cuánto ganás, la cuenta va al revés: margen % = (precio − costo total) ÷ precio × 100. Lo importante es que el divisor sea el precio, no el costo. Con un costo total de $10.000 y un precio de $16.000, la ganancia por unidad es $6.000 y el margen es 37,5% — no 60%, que es lo que da si dividís por el costo. Esa segunda cuenta es el markup, y confundirlos es la razón más común por la que un negocio "rentable" en la planilla no deja plata en la caja.
Para que el porcentaje sea real, el costo total tiene que incluir todo lo que se va con cada venta: producto, empaque, envío bonificado, comisión de la pasarela y la parte de impuestos que te corresponda. Un margen calculado solo contra el costo del producto siempre miente para arriba.
Conviene tener dos números a mano. El margen mínimo es el que cubre todos tus costos variables más una ganancia chica pero positiva: es tu piso, el precio por debajo del cual una venta te hace perder plata. El margen objetivo es el que además paga tus costos fijos y tu tiempo. Poné el mínimo en la calculadora para saber hasta dónde podés negociar, y el objetivo para fijar el precio de lista.
Si estás recién definiendo qué vender, la misma lógica está desarrollada por país en negocios rentables en Argentina.